El remo

El remo

Más que cualquier otro ejercicio, el remo combina los beneficios de la resistencia y de la fuerza. Los practicantes del remo utilizan la parte superior de sus cuerpos para dar poderosas paladas con sus remos, y pueden intensificar su movi­miento deslizándose con sus piernas hacia atrás y hacia delante sobre asientos de corredera, que ruedan sobre guías.

Más que cualquier otro ejercicio, el remo combina los beneficios de la resistencia y de la fuerza. Los practicantes del remo utilizan la parte superior de sus cuerpos para dar poderosas paladas con sus remos, y pueden intensificar su movi­miento deslizándose con sus piernas hacia atrás y hacia delante sobre asientos de corredera, que ruedan sobre guías. Ya esté usted remando en el agua en una canoa o en tierra firme utilizando una máquina que imita los movimientos de una canoa, el remar regularmente proporciona con­siderables recompensas.

Puesto que el remar utiliza los músculos de brazos, piernas, abdomen, torso y glúteos, los remeros tienden a ser delgados y estar bien desarrolla­dos, pero no inmensamente musculosos (a excepción quizá en las caderas y parte superior de la espalda). El remero bien entrenado suele estar sober­biamente dotado aeróbicamente; los remeros de élite pueden consumir casi siete litros de oxígeno por minuto, una cantidad mucho mayor que la consu­mida por los corredores de élite o incluso los esquiadores de fondo. El gasto de energía de los remeros es igualmente impresionante: unas 36 calorías por minuto comparadas con las 30 de los esquiadores de fondo. Remar en una canoa desarrolla también la coordinación. Un dividendo añadido es el sentido de relajación que se produce al propulsarse con suavidad por en­cima del agua. Finalmente, todos estos beneficios directos pueden contri­buir a incrementar la longevidad: un estudio de la Ivy League, la asociación de universidades del noroeste de los Estados Unidos famosas por su presti­gio académico y social, sobre sus remeros, reveló que éstos sobrevivían a sus compañeros de clase no remeros en una media de seis años.

Lo que hace posible estos beneficios —y ha ampliado también el atrac­tivo del remo— es la canoa moderna, una embarcación ligera y aerodiná­mica que puede surcar el agua a velocidades de hasta 13 km/h, mucho más que un bote de remos normal. Y, al contrario que un bote de remos, la canoa tiene un asiento deslizante que se convierte en un aparato de ejercicio para todo el cuerpo. Deslizándose hacia delante y hacia atrás en el asiento, usted impulsa la canoa no sólo con los músculos de sus brazos y espalda, sino también con su abdomen, sus muslos y sus pantorrillas.

El deporte del remo

De hecho, aunque sus brazos accionen directamente los remos, son los grandes músculos de los muslos los que proporcionan la mayor parte de su energía. Los cuadríceps a lo largo de la parte delantera de los mus­los extienden las piernas durante la fase propulsora, o de empuje, de la remada, cuando usted impulsa el bote por encima del agua. Una vez al­zadas las palas del remo fuera del agua, los músculos de la parte de atrás de los muslos alzan las rodillas para mover el asiento hacia delante y de­volver al remero a su posición de inicio.

Puesto que estos músculos trabajan constantemente de forma alterna, los remeros tienen quizá los músculos de los muslos más fuertes de todos los atletas. Las biopsias de los músculos de las piernas de los remeros de élite muestran que tienen un porcentaje significativamente más alto de fibras de crispación lenta, el tipo de fibra muscular que utiliza con mayor efectividad el oxígeno durante la actividad aeróbica.

Pese a las fuertes demandas que exige al cuerpo, el remo es un ejercicio relativamente libre de tensiones que posee un bajo índice de lesiones. Un estudio de más de 2.000 remeros indica que los problemas de articulacio­nes y músculos que afligen a los corredores no son evidentes entre la gente que rema con regularidad. Una de las pocas molestias son las ampollas, que pueden evitarse protegiéndose las manos. Remar fortalece tan efectiva­mente los músculos de la espalda que algunos médicos deportivos lo pres­criben para personas con problemas lumbares y discales. (Para algunos ti­pos de problemas de la espalda, sin embargo, el remo no es un ejercicio adecuado. Si tiene usted problemas de espalda, compruebe primero con su médico. La gente con problemas cardíacos tiene que enfocar el remo con precaución, puesto que acelera rápidamente el índice cardíaco.)

En años recientes, el remo se ha vuelto más accesible. Esto se debe principalmente al desarrollo de los botes de fibra de vidrio fáciles de ma­nejar y que son lo suficientemente estables como para ser usados en aguas costeras además de en las tranquilas aguas de lagos y ríos. Además, un creciente número de comunidades y universidades proporcionan ac­ceso libre a sus instalaciones de remo, y muchos clubs de remo ofrecen programas para principiantes.

Aunque esto ha roto su imagen de deporte universitario de élite, el remo sigue siendo todavía un ejercicio relativamente caro. Una buena canoa de recreo y sus remos cuesta más de 1.500 dólares. Y una vez tenga la canoa, necesitará un cobertizo o una caseta para botes donde guardarla y un trailer o una baca en su automóvil para transportarla.

Otro inconveniente es que el remo es estacional, y depende del clima y de las condiciones del agua. Si no vive usted en un clima templado todo el año, tendrá que buscar alguna otra actividad alternativa de resistencia para mantenerse aeróbicamente en forma. Durante el invierno, muchos remeros corren, hacen esquí de fondo y se entrenan en las máquinas de remo.

La mayoría de las personas que utilizan el remo para mantenerse en forma prefieren la conveniencia de una canoa individual, un bote para un solo remero. La mayoría de las canoas de recreo para un solo remero es­tán construidas para ejercicios de larga distancia y ritmo moderado. Son maniobrables en aguas agitadas, y sus cascos de fibra de vidrio son resis­tentes y pueden ser varados en la arena sin sufrir ningún daño si quiere usted salir de la canoa y explorar.

Seguramente alguna vez des­de las alturas has observado esa gran extensión de agua que envuelve a la tierra. Si esta panorámica te parece fascinante: estar flotando sobre esa enorme cantidad de líquido azul que conforma la hidrosfera de nuestro globo terráqueo, es una sensación que todo hombre de acción debe experimentar.
Calificación:
reservar hoteles
Recomendamos Leer

Seguramente alguna vez des­de las alturas has observado esa gran extensión...

Seguramente alguna vez des­de las alturas has observado...
Para meter los remos en el agua, deslícese hacia...
El primer paso para dominar una canoa de remos es...
0 Comentarios
  • No hay comentarios hasta el momento. Se el primero en comentar!

Dejar comentario
Suscribirse